Hola, mi nombre es Diana Ramos Ramírez.
Hice el duelo de mi mamá hace poco. Ella lleva 18 años de fallecida. El día que ella falleció me sentí perdida en tiempo y espacio y estaba molesta. Ella nos preparó para ese día, pero no nos preparó para estar sin ella.
El día que hice el duelo de mamá, sentía algo desgarrador y lo sentía en la garganta. Ese proceso me ayudó a quitarme algo que tenía muy dentro de mí.
Al terminar la sesión me sentía llena, grande y rara, sentía cosas raras. Y entendí que esas cosas raras eran mis emociones que estaban guardadas. Que poco a poco las estoy empezando a descubrir que son. Ahí me di cuenta de que…había seguido viviendo en la tristeza. A veces pensamos que alguien muy querido se va y nosotros seguimos, pero realmente estamos estancados ahí y no avanzamos. Nosotros pensamos que sí, pero estamos ahí atorados en esa situación.
Y cuando hice este duelo, me siento mejor. No la he olvidado, solo que la recuerdo de una manera diferente y siento que puedo vivir una vida plena, sin culpa. Ahora disfruto cada día y sigo entendiendo que más allá de todo esto, la vida es para disfrutarla.