
Interpretación metafísica de la “La parábola de los talentos”
Esta parábola fue compartida por primera vez hace más de 2,000 años por Jesús.
Aunque en la historia se refiere a monedas, que representan al dinero. También podemos hacerla extensiva a todas las cualidades espirituales que traemos al nacer: Alegría, Felicidad, Abundancia, Prosperidad, Fe, Armonía, Sanidad, Belleza, Creatividad…
El reino de los cielos es semejante a un hombre que al emprender un viaje largo, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes.
A uno le dio cinco talentos, a otro dos, y a otro, uno.
A cada uno le dio conforme a su capacidad y se fue lejos.
Inmediatamente, el que había recibido cinco talentos se fue, negoció con ellos y ganó otros cinco talentos.
De la misma manera, el que había recibido dos ganó también otros dos.
Pero el que había recibido uno fue y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor.
Después de mucho tiempo, volvió el señor de aquellos siervos y arregló cuentas con ellos.
Cuando se presentó el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos y dijo: “Señor, me entregaste cinco talentos; he aquí he ganado otros cinco talentos”.
Su señor le dijo: “Bien, siervo bueno y fiel. Sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré. Entra en el gozo de tu señor”.
Y cuando se presentó el que había recibido dos talentos, dijo: “Señor, me entregaste dos talentos; he aquí he ganado otros dos talentos”.
Su señor le dijo: “Bien, siervo bueno y fiel. Sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré. Entra en el gozo de tu señor”.
Pero cuando se presentó el que había recibido un talento, dijo: “Señor, yo sé que eres un hombre duro, que cosechas donde no sembraste y recoges donde no esparciste. Y como tuve miedo, fui y escondí tu talento en la tierra. Aquí tienes lo que es tuyo”.
Su señor respondió y le dijo: “¡Siervo malo y perezoso! ¿Sabías que cosecho donde no he sembrado y que recojo donde no he esparcido? Por lo tanto, debías haber puesto mi dinero en depósito con los banqueros, y al venir yo, habría recibido lo que es mío con intereses”.
“Por tanto, quitadle el talento y dadlo al que tiene diez talentos. Porque a todo el que tiene le será dado, y tendrá en abundancia; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado. Al siervo inútil echadlo a las tinieblas de afuera, donde habrá llanto y crujir de dientes”.
Mateo 25, 14-30
El mensaje es claro:
“La fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”.
Debemos cultivar la Fe, en nuestra vida diaria.
El miedo es lo contrario a la fe. También es una fe, pero una fe mal dirigida.
“La Fe bien utilizada abre puertas”